¿Por qué la participación ciudadana es necesaria?

17/01/2024 7 min 0 Comentarios mujerespublico
Asociación de Mujeres en el Sector Público - ¿Por qué la participación ciudadana es necesaria?

Actualmente la participación ciudadana en las administraciones públicas, está en la agenda política, pública y mediática. Hacer políticas para y con el pueblo, sobre todo, este último se está volviendo una obligación por parte de muchos entes públicos. Pero, realmente, ¿por qué la participación ciudadana se ha vuelto necesaria para la administración?

Se trata de una pregunta difícil de responder y a la que, seguramente, habría infinitas respuestas. Muchas, por no decir todas, muy válidas. En este post se explican cinco razones, que se consideran las más relevantes, que justifican la necesidad de hacer participación ciudadana en los entes públicos.

Mejorar la democracia

En primer lugar, la participación es necesaria para mejorar la democracia. Esto lleva, al menos, a dos concepciones filosóficas: ¿Qué democracia? Y, lo que aún lleva a pensar más, ¿qué es la democracia? En este post voy a reflexionar sobre qué es y qué no es democracia, ya que no es el tema protagonista, pero sí que hace falta pensar sobre qué consideramos democracia.

La crisis económica, social y política del 2008 provocó un giro de 360 grados en las administraciones públicas. La ciudadanía pedía un cambio inminente en la forma de trabajar de los entes públicos y, especialmente ,quién, cómo y por qué se tomaban unas determinadas políticas públicas y no otras. Abrir la caja de las administraciones públicas, que ahora nos parece obvio y necesario, hace unos años no era tanto. Conceptos como transparencia, participación, digitalización, gobierno abierto eran términos que empezaron a sonar y que, actualmente, nos parecen necesarios para avanzar como sociedad. Con el cambio de la administración, la democracia se transformó. La participación ciudadana, se hace necesaria para legitimar las decisiones y favorecer el consenso con el objetivo de empoderar a la ciudadanía. En la práctica, esto significa que el pueblo no solo tiene voto cada cuatro años si no también voto en los asuntos públicos. La democracia representativa va perdiendo el rol monopolio, a favor de la democracia participativa tanto deliberativa (hablando) como directa (votando).

Sociedad transparente

En segundo lugar, y muy vinculado con la democracia, la participación ciudadana es necesaria para ser una sociedad transparente. La crisis del 2008, y los años posteriores, destapó muchos casos corrupción de diferentes escaleras administrativas, de varios colores políticos e incluso personal público. Tomar decisiones conjuntamente significa que hay más personas que están en el proceso y, eso significa, que hay más “ojos para mirar”. Dicho con otras palabras, la implicación del pueblo se traduce en un mayor rendimiento de cuenta de los entes públicos. Acceder a información que pre-crisis no tenías acceso, proponer propuestas para el cambio, votar y/o deliberar cuestiones públicas permite la ciudadanía sea consciente del valor y la cultura de la transparencia. Las leyes de transparencia que se han ido aprobando, tanto la del estado que el pasado año 2023 cumplió 10 años, como las normativas autonómicas ponen de referencia la importancia del acceso y el rechazó con la opacidad.

Empatía y co-creación social

En tercer lugar, la participación ciudadanía es necesaria para hacer un ejercicio de empatía y co-creación social. Si las decisiones las toman únicamente las administraciones públicas, la ciudadanía no es consciente de todo el trabajo que hay detrás de una política. Muchas veces el pueblo solo ve el titular de una determinada decisión pública, sin prestar atención de las horas, días y momentos que tanto personal de la administración pública, representantes y, en algún caso, consultoría han tenido que trabajar. Hacer partícipe al pueblo permite colaborar y enfatizar sobre todo la faena que hay detrás de una política pública, además de llevar al recuerdo una experiencia inexplicable.

Alternativas

En cuarto lugar, la participación ciudadana es necesaria para introducir nuevos temas y alternativas a la agenda política e, indirectamente, también a la mediática. Implicar al pueblo en las decisiones públicas permite conocer que temas están en la agenda pública y que la propia ciudadanía tome conciencia de ello. No es lo mismo que la administración pública tenga que jugar a las adivinanzas sobre qué piensa la ciudadanía, a que tenga el pueblo a su favor. Importante, tener al pueblo a su favor no quiere decir que la voz de la ciudadanía siga la línea del partido político del gobierno, sino que en este contexto hace referencia a trabajar conjuntamente. A modo de ejemplo, en un determinado pueblo se puede hacer un proceso participativo sobre que grupos de música hay que traer para la fiesta mayor, pero eso no significa que salga el grupo que el equipo de gobierno quiere.

Eficacia y eficiencia

En quinto lugar, la participación ciudadana es necesaria para que las administraciones públicas sean más eficaces y eficientes. Muchas veces, en los debates a favor de la democracia representativa y en contra de la democracia participativa, se pone en cuestión. Aquellas personas que no son partidarios de la participación ciudadana, suelen justificar su posición diciendo que la participación lleva a la inoperancia y al bloqueo absoluto de los entes públicos. Son partidarios de que, si las decisiones se tienen que tomar con el pueblo, al final esto llevaría al no avance como sociedad. La realidad es que en participación ciudadana la calidad tiene que ir por encima de la cantidad. Es verdad que, con el sistema actual, si todas las decisiones públicas se tuvieran que tomar con el pueblo podría llevar al bloqueo constante. Ahora bien, ya se esta trabajando para que esto no pase, con sistemas sobre todo en el campo digital.

La idea es que la ciudadanía pueda tener voz de manera fácil y rápida, y plataformas como Decidim o Consul lo están consiguiendo. Creando políticas conjuntamente permite que los intereses y los valores queden reflejado en las decisiones mejorando su eficacia.

Que existan razones para justificar la necesidad de hacer participación ciudadana no significa que los avances de la implicación ciudadana se tengan que quedar en el escenario actual. Es cierto que, hasta el momento, se ha trabajado mucho a favor de la participación de la ciudadanía, pero hay que seguir luchando para que el pueblo consolide su espacio dentro de las administraciones públicas. Para que esto sea posible, es importante que la necesidad teórica de la participación ciudadana, se convierta en real y, al menos, todas administraciones públicas pongan en sus agendas la prioridad de hacer políticas públicas a favor de la participación ciudadana. Solo de esta manera se podrá hacer participación de cantidad y calidad, sobre todo esto último.
Hay que nombrar que, por el momento, la decisión que sale de la experiencia participante no es jurídicamente vinculante. Dicho de otro modo, las normas actuales no obligan a que las administraciones publicas cumplan con el resultado de la participación ciudadana. En la práctica, no ejecutar una decisión empoderada por el pueblo, tiene un coste político que muchos partidos no quieren correr.


Laia Márquez Muñoz - Tècnica de participació - Col·legi de ...

Laia Màrquez Muñoz
Graduada en Ciencia Política y de la Administración Pública por la Universidad de Girona y master interuniversitario (UAB-UB-UPF-Escuela de Administración Pública de Cataluña) de Gestión Pública. Estudiante del doctorado en Ciencias Políticas en la Universidad de Girona. Trabaja como investigadora en el Grupo de Administración Digital y Electrónica de la UOC (Universitat Oberta de Catalunya) y es técnica de participación en el COLPIS (Colegio de Politología y Sociología de Cataluña).

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ESCRITO POR Mujeres en el Sector Público

¿Por qué la participación ciudadana es necesaria?

Actualmente la participación ciudadana en las administraciones públicas, está en la agenda política, pública y mediática. Hacer políticas para y con el pueblo, sobre todo, este último se está volviendo una obligación por parte de muchos entes públicos. Pero, realmente, ¿por qué la participación ciudadana se ha vuelto necesaria para la administración?

Se trata de una pregunta difícil de responder y a la que, seguramente, habría infinitas respuestas. Muchas, por no decir todas, muy válidas. En este post se explican cinco razones, que se consideran las más relevantes, que justifican la necesidad de hacer participación ciudadana en los entes públicos.

Mejorar la democracia

En primer lugar, la participación es necesaria para mejorar la democracia. Esto lleva, al menos, a dos concepciones filosóficas: ¿Qué democracia? Y, lo que aún lleva a pensar más, ¿qué es la democracia? En este post voy a reflexionar sobre qué es y qué no es democracia, ya que no es el tema protagonista, pero sí que hace falta pensar sobre qué consideramos democracia.

La crisis económica, social y política del 2008 provocó un giro de 360 grados en las administraciones públicas. La ciudadanía pedía un cambio inminente en la forma de trabajar de los entes públicos y, especialmente ,quién, cómo y por qué se tomaban unas determinadas políticas públicas y no otras. Abrir la caja de las administraciones públicas, que ahora nos parece obvio y necesario, hace unos años no era tanto. Conceptos como transparencia, participación, digitalización, gobierno abierto eran términos que empezaron a sonar y que, actualmente, nos parecen necesarios para avanzar como sociedad. Con el cambio de la administración, la democracia se transformó. La participación ciudadana, se hace necesaria para legitimar las decisiones y favorecer el consenso con el objetivo de empoderar a la ciudadanía. En la práctica, esto significa que el pueblo no solo tiene voto cada cuatro años si no también voto en los asuntos públicos. La democracia representativa va perdiendo el rol monopolio, a favor de la democracia participativa tanto deliberativa (hablando) como directa (votando).

Sociedad transparente

En segundo lugar, y muy vinculado con la democracia, la participación ciudadana es necesaria para ser una sociedad transparente. La crisis del 2008, y los años posteriores, destapó muchos casos corrupción de diferentes escaleras administrativas, de varios colores políticos e incluso personal público. Tomar decisiones conjuntamente significa que hay más personas que están en el proceso y, eso significa, que hay más “ojos para mirar”. Dicho con otras palabras, la implicación del pueblo se traduce en un mayor rendimiento de cuenta de los entes públicos. Acceder a información que pre-crisis no tenías acceso, proponer propuestas para el cambio, votar y/o deliberar cuestiones públicas permite la ciudadanía sea consciente del valor y la cultura de la transparencia. Las leyes de transparencia que se han ido aprobando, tanto la del estado que el pasado año 2023 cumplió 10 años, como las normativas autonómicas ponen de referencia la importancia del acceso y el rechazó con la opacidad.

Empatía y co-creación social

En tercer lugar, la participación ciudadanía es necesaria para hacer un ejercicio de empatía y co-creación social. Si las decisiones las toman únicamente las administraciones públicas, la ciudadanía no es consciente de todo el trabajo que hay detrás de una política. Muchas veces el pueblo solo ve el titular de una determinada decisión pública, sin prestar atención de las horas, días y momentos que tanto personal de la administración pública, representantes y, en algún caso, consultoría han tenido que trabajar. Hacer partícipe al pueblo permite colaborar y enfatizar sobre todo la faena que hay detrás de una política pública, además de llevar al recuerdo una experiencia inexplicable.

Alternativas

En cuarto lugar, la participación ciudadana es necesaria para introducir nuevos temas y alternativas a la agenda política e, indirectamente, también a la mediática. Implicar al pueblo en las decisiones públicas permite conocer que temas están en la agenda pública y que la propia ciudadanía tome conciencia de ello. No es lo mismo que la administración pública tenga que jugar a las adivinanzas sobre qué piensa la ciudadanía, a que tenga el pueblo a su favor. Importante, tener al pueblo a su favor no quiere decir que la voz de la ciudadanía siga la línea del partido político del gobierno, sino que en este contexto hace referencia a trabajar conjuntamente. A modo de ejemplo, en un determinado pueblo se puede hacer un proceso participativo sobre que grupos de música hay que traer para la fiesta mayor, pero eso no significa que salga el grupo que el equipo de gobierno quiere.

Eficacia y eficiencia

En quinto lugar, la participación ciudadana es necesaria para que las administraciones públicas sean más eficaces y eficientes. Muchas veces, en los debates a favor de la democracia representativa y en contra de la democracia participativa, se pone en cuestión. Aquellas personas que no son partidarios de la participación ciudadana, suelen justificar su posición diciendo que la participación lleva a la inoperancia y al bloqueo absoluto de los entes públicos. Son partidarios de que, si las decisiones se tienen que tomar con el pueblo, al final esto llevaría al no avance como sociedad. La realidad es que en participación ciudadana la calidad tiene que ir por encima de la cantidad. Es verdad que, con el sistema actual, si todas las decisiones públicas se tuvieran que tomar con el pueblo podría llevar al bloqueo constante. Ahora bien, ya se esta trabajando para que esto no pase, con sistemas sobre todo en el campo digital.

La idea es que la ciudadanía pueda tener voz de manera fácil y rápida, y plataformas como Decidim o Consul lo están consiguiendo. Creando políticas conjuntamente permite que los intereses y los valores queden reflejado en las decisiones mejorando su eficacia.

Que existan razones para justificar la necesidad de hacer participación ciudadana no significa que los avances de la implicación ciudadana se tengan que quedar en el escenario actual. Es cierto que, hasta el momento, se ha trabajado mucho a favor de la participación de la ciudadanía, pero hay que seguir luchando para que el pueblo consolide su espacio dentro de las administraciones públicas. Para que esto sea posible, es importante que la necesidad teórica de la participación ciudadana, se convierta en real y, al menos, todas administraciones públicas pongan en sus agendas la prioridad de hacer políticas públicas a favor de la participación ciudadana. Solo de esta manera se podrá hacer participación de cantidad y calidad, sobre todo esto último.
Hay que nombrar que, por el momento, la decisión que sale de la experiencia participante no es jurídicamente vinculante. Dicho de otro modo, las normas actuales no obligan a que las administraciones publicas cumplan con el resultado de la participación ciudadana. En la práctica, no ejecutar una decisión empoderada por el pueblo, tiene un coste político que muchos partidos no quieren correr.


Laia Márquez Muñoz - Tècnica de participació - Col·legi de ...

Laia Màrquez Muñoz
Graduada en Ciencia Política y de la Administración Pública por la Universidad de Girona y master interuniversitario (UAB-UB-UPF-Escuela de Administración Pública de Cataluña) de Gestión Pública. Estudiante del doctorado en Ciencias Políticas en la Universidad de Girona. Trabaja como investigadora en el Grupo de Administración Digital y Electrónica de la UOC (Universitat Oberta de Catalunya) y es técnica de participación en el COLPIS (Colegio de Politología y Sociología de Cataluña).

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