Mi Referentes MSP: Cuando reconocer el propio camino también es un acto de sororidad

02/10/2026 5 min 0 Comentarios mujerespublico
Asociación de Mujeres en el Sector Público - Mi Referentes MSP: Cuando reconocer el propio camino también es un acto de sororidad

Hace unos meses os presentábamos la nueva etapa de Mi Referentes MSP, una iniciativa del Grupo de Networking de Mujeres en el Sector Público que nace con una mirada más amplia: seguir compartiendo historias de sororidad, pero también dar voz a aquellas mujeres que, por su trayectoria, sus valores o el impacto que han tenido en nuestras vidas, se han convertido en referentes para nosotras. 

Hoy compartimos una de las primeras historias que hemos recibido. 

Nos emocionó especialmente porque es una reflexión que nos invita a mirar el concepto “referente” desde otra perspectiva y a preguntarnos si, detrás de las mujeres que admiramos y que nos ayudan a crecer, también podemos aprender a reconocer nuestro propio valor. 

No pone el foco en una única mujer, sino en todas aquellas que, con su confianza, sus enseñanzas o sus pequeños gestos, han ido construyendo un camino. Un camino que, con el tiempo, también nos lleva a reconocer nuestro propio valor. 

Hoy nos cuenta su historia Lilibeth Tatiana Polo Polo

 

 

¿MSP ha preguntado quién es nuestro referente?

Esa pregunta me trasladó, casi de forma inmediata, a identificar personas externas o modelos que durante muchos años me han inspirado. Mujeres que han representado valores, fuerza, trayectoria y valentía. Pero hasta entonces no me había detenido a pensar cómo se construye un referente, ni cómo una mujer llega a convertirse en ese adjetivo para otras.

Entonces surgió una pregunta distinta, más íntima y también más difícil:

¿Puedo ser mi propio referente?

No fue fácil responder. Porque a muchas mujeres nos cuesta mirarnos con justicia. Nos cuesta reconocer lo que hemos sostenido, aprendido o superado y todo aquello que hemos conseguido, con dudas, miedos o sin sentirnos del todo preparadas.

Pero sí que fue fácil recordar la frase de Emily Dickinson con la que Conchi Campos cerró el último Congreso de Mujeres en el Sector Público:

“Ignoramos nuestra verdadera estatura hasta que nos ponemos en pie”

Porque hasta que somos capaces de ponernos en pie, muchas veces, necesitamos que otras mujeres nos ayuden a vernos así, mujeres que nos han dado la oportunidad de que reconozcamos una imagen más justa de nosotras mismas. Que han dado la fuerza y el valor cuando lo hemos olvidamos, que nos han sostenido cuando dudamos y nos han impulsado cuando hemos necesitado dar un paso más. Permitiéndonos descubrir que aquello que admiramos en otras mujeres también existe en nosotras.

Por eso, hoy me atrevo a responder a la pregunta de quién es mi referente, con mi nombre: Lilibeth Tatiana Polo Polo. 

Y decir mi propio nombre no es un gesto de protagonismo, sino de reconocimiento a la sororidad. Es reconocer que soy el resultado de una red; que mi estatura es, en parte, la que todas ellas me ayudaron a alcanzar.

Sin necesidad de dar nombres, porque cada una de ellas sabrá reconocerse en esta historia.

La mujer que, con un sí y muchas enseñanzas, me abrió la puerta al sector público. La compañera de trabajo más generosa. La que me dio ese consejo que llegó justo cuando lo necesitaba. La que me sonrió con una mirada. Las que, en un pasillo de congreso, me arroparon. Las que compartieron experiencia, criterio y confianza. Y también aquellas que, incluso en una pista de baile, me regalaron valentía para soñar, crecer, perseverar, arriesgar y seguir buscando espacios en los que ocupar nuestro sitio.

Todas ellas han sido referentes.

Y, al mismo tiempo, todas ellas me han ayudado a reconocerme también como mi propio referente.

Porque reconocernos como nuestros propios referentes no significa olvidar a quienes nos impulsaron. Significa honrar lo que sembraron en nosotras. Significa agradecer a quienes nos ayudaron a ponernos en pie y, desde ahí, atrevernos a mirar nuestra propia estatura con respeto, con cariño y con verdad.

Por eso, hoy mi reconocimiento es doble.

A ellas, por abrir mi camino, acompañarme, inspirarme y confiar.

Y a mí misma, por haber seguido avanzando, por haber buscado mi sitio, por haberme levantado tantas veces y por atreverme, aunque sea de forma tardía, a reconocer mi valor.

Esto también es la sororidad: admirar a otras mujeres, agradecer lo que nos regalaron y aprender, gracias a ellas, a mirarnos con justicia.”

 

¿Quién es tu referente MSP?

Todas tenemos una historia que merece ser contada. Una mujer que creyó en nosotras, nos abrió una puerta, nos inspiró o nos ayudó a descubrir nuestro propio potencial. 

Desde el Grupo Networking te invitamos a compartir la tuya y a seguir construyendo, entre todas, una red de mujeres que inspiran, acompañan y transforman el sector público. 

Cada historia compartida puede convertirse en el impulso que otra mujer necesita para dar el siguiente paso. 

Consulta su perfil en la Agenda de Expertas de #MujeresSP

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ESCRITO POR Mujeres en el Sector Público

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