Supercalifragilisticoexpialidocious

mujeres en el sector público

Quería comenzar este artículo recordando la famosa escena de la película de Mary Poppins de 1964 en la que pide permiso para participar en una carrera de caballos y consigue ganarla con un caballo de un tiovivo de madera.  Cuando llega a la meta un periodista deportivo le dice: “Probablemente no hay palabras para describir sus emociones”, y entonces ella les responde: “Al contrario, hay una palabra muy buena (…) “Supercalifragilisticoexpialidocious “.

Cuando me propusieron contar mis experiencias en la comunidad de prácticas de innovación pública de la Diputación de Alicante en la que estoy participando, sentí emociones especiales y nada mejor que esa palabra mágica para tratar de expresar lo vivido.

No voy a hablaros de forma experta sobre el funcionamiento de las comunidades de prácticas ni de las herramientas para introducir la innovación en la administración, ni siquiera de todo el trabajo que la COP ha realizado hasta el momento, porque de eso ya tendréis noticias cuando realicemos nuestro despliegue mediático.

Estoy aquí para contaros parte de mis experiencias en esta Comunidad de Aprendizaje y voy a centrarme en los primeros momentos de la misma. He escogido la “fase de inspiración o ideación” para intentar transmitiros esa mezcla de sentimientos mágicos y emociones sobrenaturales que me provocó el descubrimiento y la iniciación de mi viaje colectivo en el campo de la innovación pública.  

Habíamos realizado una formación específica en innovación y de ahí dimos el salto a la práctica con la puesta en marcha de una COP (#dipALCinnova).  Siguiendo las instrucciones de nuestro “guía experto espiritual”, nuestro querido Fermín Cerezo, empezaron a trabajar las 15 mentes de servidores públicos con mayoría femenina (9 mujeres y 6 hombres) que habíamos decidido participar en este proyecto.

En esta primera etapa, habíamos recibido el encargo de aparcar por un momento el sentido común y dejar volar nuestra imaginación sin ponerle ningún límite. Era el momento poner en práctica nuestras habilidades, de tener visión, de ser grandes creativos, de buscar un producto diferenciado, de tener capacidad de gestionar el tiempo, de mostrar nuestras pasiones y de entrenarnos en herramientas de marketing y de venta de nuestra idea, y todo ello sin perder de vista que en las siguientes fases había que construir de forma colaborativa utilizando los conocimientos de nuestra práctica profesional en un ambiente distendido para llegar a un destino concreto.

Y de esa forma, por nuestras mentes empezaron a aparecer abejitas mayas, vengadores, héroes y heroínas, avatares, robots, canales estelares, esqueletos a resucitar, presentadoras de televisión y todo lo inimaginable. Se puso en marcha nuestra capacidad creativa de forma desinhibida y las ideas empezaron a fluir de manera espontánea y natural. Siempre he entendido que la creatividad es una manifestación de la vida, una condición inherente a las personas y una expresión de placer. Desinhibirse no siempre es fácil y en esta fase de ideación teníamos permiso para hacerlo. La imaginación es una de las herramientas más valiosas de la infancia y nunca deberíamos dejarla de lado, al contrario, deberíamos incorporar esa mente abierta y esa inocencia a todos los ámbitos de nuestra vida. La creatividad y la capacidad de innovar son habilidades que, innatas o no, pueden ser entrenadas y aprendidas y que pueden aportar contribuciones prósperas a la sociedad donde vivimos.

Particularmente me entusiasmaba formar parte de esta experiencia así que, cuando recibimos las instrucciones de “inventar” algo que pudiera mejorar nuestro espacio, busqué refugio en mi rincón favorito que nunca es una altura por debajo de un piso 13, pulsé el botón de “pausa” en mi mundo rutinario, mantuve mi mente con una actitud abierta y curiosa, y me evadí en mis pensamientos redirigiéndolos hacia un lugar donde mis sueños me hablaran. Y así es cómo surgió mi “idea impregnada de magia y de superpoderes”. Sentí la necesidad imperiosa de diseñar un “equipo de intervención” similar a los equipos de emergencia de prevención de riesgos laborales.

Formarían parte de él especialistas con perfiles dignos de héroes y heroínas de los comics que pudieran salvar la administración del “caos”, inicié una ardua tarea de investigación de cada uno de los personajes de Marvel, leyendo comics y viendo las películas en el orden que me indicaba mi hijo como experto en la temática. Analicé muchos de los personajes: poderes, habilidades, capacidades y debilidades de cada uno de ellos. Realicé una estricta selección de los héroes y heroínas, previa definición y elección de las competencias que debían tener para afrontar los nuevos retos de la administración, descarté aquellos que en ese momento no me hacían falta para arrancar el proyecto, quería formar un equipo paritario con caracteres compatibles y complementarios, impregnado de la cultura de los vengadores: trabajo en equipo, conservar la paz y el benchmarking.

Fruto de esta investigación y de compartir pensamientos con mi entorno conseguí dar vida al equipo y a la cultura Marvel cuya principal fortaleza es el trabajo en equipo para conseguir una meta en común. Ideé un liderazgo compartido para orientar al grupo: La Capitana Marvel, una lideresa como “símbolo del feminismo” y el Capitán América, un líder como “símbolo de la esperanza”. Ambos tenían habilidades muy destacables y se complementaban a la perfección, y además completé su fuerza con sus dos grandes poderes: Ágora y la Caravana de Innovación on Tour, los cuales nos iban a prestar diferentes herramientas que ya habían probado y diseñado en sus entornos de trabajo.

El equipo se completaba con la Viuda Negra con habilidades de espionaje y negociación que se convertiría en nuestras gafas de innovar, Iron man con su capacidad innovadora nos ayudaría en la transformación digital, el Profesor X sería el encargado de descubrir el talento con su potencial telepático, y la Bruja Escarlata sería la encargada de mantener el clima laboral con su poder desintegrador de lo tóxico, siendo estos dos últimos personajes nuestra principal ayuda en la transformación cultural de la organización tan necesaria en una próspera gestión del cambio.

Llegado a este punto el proyecto había pasado de ser una “idea” a convertirse en una aventura emocionante, divertida, posible y plagada de pasión, había conseguido diseñar el equipo de intervención perfecto para salvar la administración del caos. Estamos inmersos en la cuarta revolución industrial (tecnológica) y se nos exige que seamos conscientes que debemos planificar una nueva administración con perfiles profesionales polivalentes y muy cualificados. Entre las capacidades más buscadas estarán las que no posean los robots, la creatividad, el pensamiento crítico, la empatía, las relaciones interpersonales (fundamentalmente las capacidades femeninas), y estamos ante una nueva realidad en la que corremos el riesgo de que parte de nosotros comprenda el mundo y otra parte crea que vivimos en un universo mágico.

Continuando con el relato, el paso siguiente era idear el método para convencer a nuestro “supuesto alcalde ficticio” de que mi idea era buena, sólo tenía dos minutos y medio para subirme al ascensor con él y mostrarle el elevator pitch. Tenía que conseguir que me concediera veinte minutos más en su despacho para poder mostrarle con detalle el abstract.

Necesité de nuevo subir a las alturas a tomar distancia y volver a activar mi mente, y sentí que debía utilizar alguna herramienta poderosa además de la palabra para trasmitir al resto del mundo mis emociones en este proyecto. En este momento, la imaginación estaba desatada, trabajé intensamente con la presentación (abstract) poniéndole colorido, luces, destellos, fotografías de los héroes y heroínas con sus poderes que iban apareciendo y desapareciendo, símbolos Marvel, armas, y todo al compás de la música de los vengadores. Mi objetivo era contagiar al resto de mis compañeros lo que estaba sintiendo (ese supercaligragilisticoexpialidocious), quería transmitirles que con pasión y emoción era posible gestionar el cambio y conseguir la transformación cultural de nuestras organizaciones. Y hasta aquí puedo contar. Os prometo que continuaré el relato intentando transmitir todo lo interesante que ha ido ocurriendo y que seguirá pasando en la comunidad de prácticas con este o con otros proyectos.

A partir de la fase de ideación es cuando empieza el verdadero trabajo colaborativo, es cuando descubres lo emocionante que es trabajar con personas de otros entornos, a darnos cuenta de que somos un canal de transferencia de conocimiento y de experiencias, a resolver bloqueos y dificultades, a motivarnos y a entendernos y sobre todo a compartir y sentirnos útiles para los ciudadanos.

La fase de inspiración merece ser puesta muy en valor porque es crucial para que el trabajo colaborativo se desarrolle de forma óptima.  No sólo es la fase de pensar en “nuevas ideas” sino mucho más que eso: es el momento de conocernos y de ser capaces de liberar esa fuerza interior que todos tenemos, de trabajar con esas capacidades extraordinarias que nos ha entregado la vida para emocionarnos, para imaginar y para crear con inteligencia e intuición.

En definitiva, la fase de inspiración nos lleva a “compartir nuestra esencia” en un espacio común de escucha hacia la conquista de un entorno colaborativo que se caracterizará por su diversidad y su fuerza entre iguales para realizar actividades complejas en un ambiente motivador y con el desafío de generar valor público.

No podía terminar sin dejaros un fantástico consejo de un miembro de mi Equipo Marvelita “Cualquier sueño que merezca ser vivido es un sueño por el que merece la pena luchar” – Profesor X

Artículo escrito por Trinidad Martínez Sanz, Jefa del Servicio de Recursos Humanos y Organización del Ayuntamiento de El Campello (Alicante)

Nos puedes encontrar también en:

Ayudanos a mejorar, ¿te ha gustado?

1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (7 votos, promedio: 3,57 de 5)


También te puede interesar...

No hay Comentarios

Escribe tu comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

INFORMACIÓN BÁSICA SOBRE LA POLÍTICA DE PRIVACIDAD DEL BLOG DE MUJERES EN EL SECTOR PÚBLICO

Asociación de Mujeres en el Sector Público (titular de www.mujeresensectorpublico.com) solicita tu consentimiento para publicar y moderar los comentarios. Los datos no se cederán a terceros salvo en los casos en que exista una obligación legal. En todo caso, los datos que nos facilitas están ubicados en servidores cuya sede se encuentra dentro del territorio de la UE o gestionados por Encargados de Tratamiento acogidos al acuerdo "Privacy Shield". Visita la política de privacidad para consultar cómo ejercer los derechos de acceso, rectificación o supresión de datos, entre otros.

Pin It on Pinterest

Share This